Análisis Científico de Datos

El Índice De Progreso Social

Esta es la primera entrega de la serie “Índice De Progreso Social” en la que el autor analizará las políticas públicas que proponen los distintos gobiernos.

Una preocupación mundial es la desigualdad en el ingreso de las personas, el surgimiento de pequeños grupos que concentran la mayoría de los recursos monetarios de los países. Sucede en el mundo entero y en los países en forma individual.

Otra de las preocupaciones mundiales tiene que ver, desde luego, con el calentamiento global y para ser más precisos, con la gestión de los recursos naturales que, si bien, hace algunos siglos parecían inagotables e infinitos, hemos llegado a un punto en el que vemos que son, claramente, limitados, finitos y frágiles.

Estas preocupaciones, entre otras, son la base para el nacimiento del Índice de Progreso Social.

Este índice tiene por objetivo la creación de un sistema de medición más precisa que el actual PIB del avance de los países, donde no sólo se observe y mida que tanto más gana una nación sino como es que este progreso económico se ve reflejado o no en la sociedad.

El éxito de este índice dependerá de que tanto los ciudadanos del mundo entero comencemos a evaluar a nuestros gobiernos con este tipo de herramientas que nos permiten alejarnos del ruido político y nos permita evaluar objetivamente a los gobernantes, lejos de filias y fobias.

La tarea no es sencilla ya que, la mayoría de las obras públicas e intenciones de negocio de las grandes corporaciones estiman impactos sociales como la creación de empleos directos e indirectos, mismos que deberían traducirse en mejores condiciones de vida para las comunidades cercanas, pero casi siempre se deja de lado otros beneficios que pueden beneficiar a la sociedad como podría ser el acceso a internet o agua potable o el desarrollo de infraestructura que beneficiará a la sociedad.

Pero de igual forma podemos evaluar impactos negativos o nulos de dichas obras.

Por ejemplo, el índice consta de 3 dimensiones que, si bien pueden estar correlacionadas, también es cierto que se pueden medir en forma independiente y por lo mismo se debe tratar de incidir sobre ellas en forma individual.

Estas dimensiones son:

  • NECESIDADES HUMANAS BÁSICAS
  • BASES DEL BIENESTAR
  • OPORTUNIDAD

Cuando menciono una correlación me refiero a que, como persona, si no tienes resueltas las necesidades básicas como una vivienda o agua potable es, prácticamente, imposible contar con estudios superiores, sin embargo, como sociedades si vemos que existen distintos segmentos que, en forma independiente, se encuentran en niveles distintos.

La idea es que, un país pueda ofrecer a sus integrantes la posibilidad de progresar de acuerdo con sus capacidades o su voluntad y que no se vea limitado por falta de infraestructura.

Con lo anterior en mente intentaré analizar las políticas públicas que proponen los distintos gobiernos y así contar con una evaluación lo más objetiva posible.

La segunda parte de este texto la puedes encontrar aquí.

Foto de Jon Tyson en Unsplash

Rafael Garza Cantú
Estudió Física en la Facultad de ciencias de la UNAM. Más de 20 años de experiencia en la industria de las Tecnologías de Información (TI). Creador modelos matemáticos orientados a maximizar la eficiencia de los procesos de continuidad de negocios. Ha realizado diversos análisis estadísticos en campos relacionados con la sustentabilidad. Es responsable de la estrategia tecnológica necesaria para establecer centros de ayuda vía internet (Help Desk).

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